USAID, ACDI/VOCA, Raddar y Colombia Sin Fronteras trabajan para integrar a migrantes venezolanos

Una década atrás, nadie se hubiera imaginado que Colombia pasaría de ser un país de migrantes que iban a otros lugares a uno receptor. Después de todo, como nación nuestra experiencia recibiendo extranjeros había sido limitada y muy puntual. Sin embargo, la realidad hoy es innegable: según datos de Migración Colombia, en el país habitan 1.722.919 ciudadanos venezolanos. Una nueva población que es necesario conocerla e integrarla para acceder a los beneficios que trae la migración como lo señala el Banco Mundial en un informe. Es así como el Programa Alianzas para la Reconciliación de USAID y ACDI/VOCA ha apoyado dos iniciativas para poder cumplir estos objetivos.

La primera de ellas es el estudio Migrantes, los beneficios de la migración que la firma Raddar realizó. Mensualmente Raddar monitorea los hábitos de consumo de los colombianos y en su más reciente análisis puso su mirada sobre los venezolanos que habitan en el país. Sus hallazgos son reveladores y dan una nueva mirada sobre el fenómeno migratorio. Por ejemplo, entre enero y julio el gasto de los colombianos fue de 414,2 billones de pesos. Sin embargo, si se suman las compras de los ciudadanos del vecino país, esta cifra aumenta a 430,8 billones de pesos. Es decir, los venezolanos aportaron 16,6 billones en seis meses.

Sin embargo, este impacto económico que podría ser mucho mayor todavía queda limitado ante las realidades que viven los migrantes. El estudio de Raddar muestra que el 78,9% de los venezolanos gana menos de 900 mil pesos. Una cifra que se vuelve crítica en el caso de las mujeres, quienes en promedio ganan 400 mil pesos o, en otras palabras, ni siquiera la mitad del salario mínimo colombiano. Como dice el informe del Banco Mundial anteriormente mencionado, este flujo de personas podría aportar beneficios financieros y de aportes a seguridad social si se logra integrar a los migrantes. La experiencia internacional es testigo de que esto es posible. Pero tiene que haber un trabajo de integración importante.

Allí es donde entra la segunda iniciativa que el programa PAR ha apoyado: Colombia Sin Fronteras. Este es un hub informativo que, a través de la licencia creativecommons, publica notas sobre la cara más positiva de la migración. Como parte de su filosofía, este portal ha diseñado una serie de rutas de servicio para que los migrantes y retornados puedan navegar con mayor facilidad las aguas burocráticas colombianas y, en el caso de los primeros, poder regularizarse. Esto es importante ya que un estatus migratorio regular significa el acceso a trabajos con prestaciones sociales, aportes a estas prestaciones y una mayor capacidad de consumo.

Estos son materiales didácticos a través del internet con un consumo muy bajo de datos y que muestran el paso a paso de diversas cuestiones. Esta iniciativa inicia con 13 rutas, pero irá sumando semana a semana nuevas informaciones capaces de guiar a los migrantes. Los temas se agrupan en cinco grandes bloques: Educación, Empleo y economía, Regularización, Salud y bienestar y Seguridad y derechos.

Las primeras 13 rutas son: cómo inscribirse a los servicios del Sena, cómo inscribir un niño venezolano al colegio, cómo validar el bachillerato y presentar las pruebas Saber 11, paso a paso para conseguir el Permiso Especial de Permanencia, cómo conseguir el PEPFF, cuáles documentos permiten trabajar en Colombia, de qué forma acceder a salud a través del Sisbén, paso a paso para colombianos retornados, cómo inscribirse al Registro Único Consular, cómo proteger a los niños migrantes (a través del ICBF u otras autoridades), formas de buscar trabajo gracias al portal Empleo Sin Fronteras y cómo crear empresa en Bogotá y municipios aledaños.