Red de Comunicaciones del Pueblo Wayúu – Pütchimaajana: formando comunicadores de vida

Foto: OIM Colombia.

Lo que no se comunica, no existe. Con este propósito la Red de Comunicaciones del Pueblo Wayúu – Pütchimaajana, creada en 2010 por la Organización Indígena de La Guajira – Yanama, busca generar un espacio de concertación y consulta que contribuya al fortalecimiento colectivo y a la defensa y promoción de la comunicación indígena como un derecho propio. Una de las abanderadas de la Red es Nat Nat Iguarán. 

Nat Nat Iguarán es una mujer del clan Ipuana que ha convertido su vida en un ejercicio constante de formación. Desde su labor como realizadora audiovisual, ha ido aportando a la consolidación del territorio indígena Wayúu y a la construcción de paz.

Hablar de Nat Nat Iguarán es hablar de la Organización Indígena de La Guajira -Yanama y su proceso comunicacional. Miembro del Ei’ruku* Ipuana, en el Cabo de la Vela, Nat Nat recuerda que a los 6 años correteaba por los salones y quioscos luego de escuchar atenta cada una de las intervenciones en las tertulias de su madre; también revive esos días en los que iba de su brazo recorriendo las rancherías de La Guajira y aprendiendo de los procesos organizativos necesarios para hacerle frente al hambre, a la muerte y al olvido. En sus recuerdos de infancia, de una u otra forma, siempre aparece la imagen viva de Remedios Fajardo Gómez, su madre.

Remedios Fajardo Gómez, docente y lideresa, en compañía de otras mujeres, creó en 1975 la Organización Indígena de La Guajira – Yanama. La Organización nace como una estrategia de preservación de la cultura Wayúu con el objetivo de mantener el sentido de la identidad como pueblo indígena, promoviendo el arte, la música, las tradiciones y las costumbres como mecanismo de continuidad histórica de la Nación Wayúu. Así, una de las acciones de la organización fue sumarse a la apuesta por la comunicación propia, que reúne prácticas, saberes y costumbres enraizadas en las culturas ancestrales y la oralidad de los pueblos indígenas para interactuar entre sí con el mundo espiritual y con la naturaleza.

En el 2007, Yanama, en conjunto con otras organizaciones del departamento, logró la creación de la Red de Comunicaciones del Pueblo Wayúu – Pütchimaajana. Pero es hasta 2011 que toma impulso, gracias a los procesos iniciados por la Comisión Nacional de Comunicación de los Pueblos Indígenas (CONCIP) y por la Mesa Permanente de Concertación (MPC).

Fue justamente desde la Mesa, en 2010, donde se concertaron 96 acuerdos que se anexaron en el documento del Plan Nacional de Desarrollo (PND) (2010-2014), dentro de los cuales se incluye la creación de la Política Pública de Comunicación Indígena (PPCPI). Esta Política Pública busca fortalecer los espacios de comunicación cultural e intercultural, exigir una acción afirmativa en resarcimiento del etnocidio lingüístico y cultural histórico que han vivido los pueblos indígenas, y garantizar la conservación, protección y preservación del patrimonio cultural, material, inmaterial e icónico de estas comunidades.

En 2011 Nat Nat, quien actualmente es comisionada de Yanama ante la CONCIP, ya se había graduado de la carrera de Comunicación Social en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, aunque su pasión era la biología marina. En la capital del país vivió el contraste entre la educación occidental y la propia, lo que significó un choque bastante fuerte, sumado a las diferencias socioeconómicas. Pero logró sobreponerse con el apoyo y sacrificio de su familia.

En 1998 realizó sus prácticas profesionales en Producciones JES, donde producía cápsulas informativas sobre su cultura wayúu para un programa denominado Cuentos de la Naturaleza. Desde entonces no ha parado de hacer lo que le gusta: incidir en el espacio regional y nacional para trascender su proceso e intercambiar experiencias con otros pueblos indígenas, pasión que comparte con la Red de Comunicaciones Wayúu.

Por su parte, la Red encontró en la Escuela de Comunicaciones del Pueblo Wayúu “Jayariyu Farias Montiel” un aliado para ejecutar procesos de acompañamiento y capacitación para los y las jóvenes de la población indígena. Uno de estos procesos se realizó con el apoyo del Programa Inclusión para la Paz de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), implementado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), entre marzo y junio del año 2020, donde se dio inicio al primer taller de fortalecimiento y profundización en el desarrollo de contenidos audiovisuales.

Para Nat Nat, unos de los grandes retos que ha tenido que afrontar en la Escuela de Comunicación Wayúu tuvo que ver con la implementación del proceso formativo, que iba desde la identificación de personajes a destacar y entrevistar, hasta la escritura del guion audiovisual, la producción y la posproducción de los videos. Asimismo, afrontó dificultades como el distanciamiento físico de las comunidades Wayúu lo cual obstaculizó la realización de los encuentros entre estudiantes y talleristas; además de los desafíos tecnológico, debido al limitado acceso de las comunidades a la señal de internet y de telefonía, lo que impedía la comunicación entre los participantes de la Escuela de Comunicaciones. Ella explica que:

“A esto debe sumarse la poca infraestructura con que cuenta la Escuela que ha sido una de las mayores dificultades. Para poder acceder a las Políticas Públicas de Comunicaciones que se está abriendo el escenario de formación y producción, se necesitan elementos básicos para desarrollar los contenidos. Así, hemos empezado a establecer alianzas con organizaciones nacionales e internacionales”.

De esta manera, este proyecto contribuyó al fortalecimiento de la Red de Comunicaciones del Pueblo Wayúu en la medida que los y las beneficiarias se convirtieron en replicadores del conocimiento, lo que lleva a que las propias comunidades puedan generar contenidos desde y para sus territorios.

También incluyó a población Wayúu venezolana asentada en la frontera con el vecino país de Venezuela, pues la noción de límites geográficos para la Nación Wayúu corresponde a los márgenes milenarios enmarcados en la “ley de origen” lo que promovió el enfoque diferencial de pertenencia a población étnica.

Las capacitaciones no eran en el aula. Los participantes debían recorrer el territorio, e involucrarse con las experiencias propias de los clanes Wayúu. Nat Nat cuenta que esto es fundamental para reconocerse en la cultura; por ejemplo, cuenta que en el Pueblo Wayúu no se referencian los puntos cardinales como norte-sur, oriente-occidente, sino que se usa la geografía del territorio para hacerlo: “vamos hacia el mar; está pasando el desierto; antes de las dunas” lo cual dice, es un principio del comunicador Wayúu:

“El comunicador Wayúu debe ser integral, debe reconocer los aspectos culturales para fortalecerlos. Y desde la Escuela de Comunicaciones propiciamos esto. La Escuela ha posibilitado a los jóvenes no solo conocer los aspectos técnicos como el manejo de la cámara, la composición fotográfica, la escritura de guiones radiales y televisivos, sino también que conozcan lo que es el ser Wayúu. Debe conocer la historia y, saber-conocer el territorio,” comenta. 

Notas de prensa: Inclusión para la Paz – IPAOIM Colombia.