Por salvar al mono tití, el colombiano Nelson Álvarez es reconocido como héroe de conservación de Disney

Foto: Instagram/Proyecto Tití

El Fondo de Conservación de Disney (DCF por sus siglas en inglés) es un programa que opera desde 1995 en más de 115 países junto con ONGs locales y tiene como objetivo apoyar la protección de los hábitats y el desarrollo de programas comunitarios de conservación. Recientemente, el programa reconoció a 20 personas como héroes por su trabajo a favor de la naturaleza y el medio ambiente.

Una de las iniciativas premiadas es el Proyecto Tití, del cual hace parte Nelson Álvarez, un joven de 21 años que trabaja por la protección de esta especie y su trabajo a favor del medio ambiente fue reconocido. Álvarez hace parte del Proyecto Tití en Luruaco, tierra que lo vio nacer. Su trabajo es educar a las nuevas generaciones sobre esta especie y así logra que se sigan interesando en emprender acciones para cuidar a estos animales.

La Fundación Disney vio su gran motivación desde 2011 y los diferentes proyectos que lidera por lo que decidió otorgarle el premio Héroe de Conservación de Disney en Estados Unidos.

“Esto me motiva para seguir adelante con mis proyectos y para seguir trabajando con la comunidad. Gracias a este incentivo entregado podré costear mi carrera de licenciatura en ciencias naturales en la Universidad Uniminuto”, aseguró Nelson, quien estudia para ser Licenciado en Ciencias Naturales y educación Ambiental.

Su amor por la naturaleza la lleva en la sangre, desde los 13 años pertenece a Grupos Ecológicos de Luruaco, y ha hecho parte de otras iniciativas en pro de la conservación de los ecosistemas naturales de la región. Aunque en un inicio se dedicó a rescatar animales y tenerlos como mascotas, pronto entendió que esto no era correcto pues hace parte del tráfico de animales para mascotas, lo que es un delito y afecta a los ecosistemas.

El mono tití cabeciblanco es una especie autóctona de la costa norte de Colombia y está críticamente amenazada debido a la pérdida de los bosques tropicales, provocada por la extensión de actividades como la ganadería, la agricultura, la minería y el urbanismo.

El tití protege la biodiversidad de su ecosistema dispersando a través de sus excrementos, las semillas de frutas como el mango y la papaya. De este modo, son excelentes dispersores de semillas, una función vital para la regeneración y conservación de su entorno, por lo que cuidarlo es vital. Nelson Álvarez ha trabajado por el bienestar del medio ambiente desde temprana edad. En el colegio, creó estrategias con sus compañeros con los que participó, en primera instancia, en el Tití Club del programa ‘Cartitílla’. Después, emprendió un proyecto de reciclaje en el municipio, para frenar la contaminación del Arroyo Mono, principal abastecedor de agua de Luruaco, además, motivó a su comunidad a recolectar botellas plásticas para crear postes que reemplazarían los palos de madera que cercan las fincas.