Pasto apuesta por la sostenibilidad y la innovación para convertirse en una biodiverciudad

Foto: Instagram/Pasto Nariño Colombia

Desarrollo económico, cultural y en armonía con la naturaleza es el objetivo de este programa nacional. El proyecto de las biodiverciudades del Gobierno nació como una estrategia para que las ciudades colombianas se desarrollen bajo criterios de sostenibilidad e innovación, y puedan integrar armónicamente en su planeación urbana y desarrollo económico y social, la riqueza natural de cada territorio.

El programa inició con diálogos regionales que el Gobierno llevó a cabo durante 2019 y 2020, en las primeras 10 capitales que manifestaron su interés de integrarlo: Barranquilla, Bucaramanga, Medellín, Barrancabermeja, Villavicencio, Quibdó, Leticia, Manizales, Montería y San Andrés. Ahora, Pasto, capital de Nariño, se integra a este programa dirigido por el Ministerio del Medio Ambiente.

“Lo importante es empezar, porque cuando se empieza se le demuestra a la ciudad los beneficios y se ve que esto se puede convertir en realidad; resalto que estemos entregando esto como una primera fase. Ahora el desafío es de todos, apropiarnos de este espacio, cuidarlo, pedir más espacio. Esto no es un proyecto aislado, es un proyecto de ciudad, y es muy importante que así se conciba, desde la ciudadanía y la corporación”, aseguró Germán Chamorro de la Rosa, y el director general de Corponariño.

Con dos proyectos, Pasto busca ser parte del programa: el primer proyecto plantea convertir al río Pasto en un corredor ambiental, por medio de una ruta segura con prioridad para ciclistas y peatones. Entre las tareas que tiene el gobierno local está promover la educación ambiental para la apropiación de las especies de flora nativas de la ciudad como el zarcillejo.

Otro de los proyectos que tiene la ciudad es el Parque Ambiental Natural Chimayoy, que, con sus seis hectáreas de bosque alto andino, y bajo el liderazgo de Corponariño, busca convertirse en un referente de educación ambiental y turismo de naturaleza, incentivando prácticas de sostenibilidad para el beneficio de la región.

Las ciudades que ingresen al programa reciben un acompañamiento del Ministerio de Ambiente en la formulación y gestión de los proyectos que estarán orientados a impulsar una economía sostenible, incorporar en la planificación territorial la biodiversidad y sus beneficios, y promover proyectos de educación ambiental, con grandes beneficios para la ciudad.