Murales de memoria: escenarios de encuentros y paz

Realización de un mural en el parque principal de Bellavista como acción de memoria para las víctimas sobrevivientes y familiares de víctimas de la masacre de Bojayá.

La memoria es un proceso vivo, que se construye para aportar a la convivencia e inclusión y evitar que situaciones difíciles se repitan. Por eso, desde el Programa de Alianzas para la Reconciliación de USAID y ACDI/VOCA, se propicia la construcción de procesos de memoria colectiva y diálogos plurales,  innovadores  e incluyentes: como Rímalo en alianza con la Comisión de la Verdad y Discovery, que permitió que jóvenes hablarán de paz, reconciliación y convivencia en sus territorios, a través del rap; el reconocimiento de una identidad binacional e integración a partir del arte, en Juntos Aparte; y creación de espacios de memoria  y diálogo social en territorios afectados por las violencias, que hoy se están transformando en  territorios de confianza, con la premisa de que los grandes problemas sociales, generan nuevas oportunidades.

Los procesos de verdad y memoria aportan a la convivencia porque se reconocen cosas que pasaron que no deben volver a pasar, en un diálogo muy plural y orientado a la convivencia. En ese sentido, la memoria, entre otras cosas, se puede manifestar a través de diferentes manifestaciones artísticas y culturales como la fotografía, la escritura, la música, a través de artesanías, monumentos, murales.

En la búsqueda de verdad, justicia, reparación y sobre todo garantías de no repetición de acciones violentas, las comunidades de los territorios donde el conflicto ha tenido su campo de acción, han realizado de manera participativa y colectiva la realización de distintos murales que, en un ejercicio de construcción de memoria, ha permitido dignificar y darle otro significado a los espacios que fueron escenarios de violencia durante el conflicto armado.

Murales como los de Bojayá, en el parque principal de Bellavista, donde los dibujos expresan la forma de vida del pueblo antes de la masacre; o los del barrio Pizamos 1 en Cali, donde los participantes del proyecto “Ponte la 10 por la Verdad” realizado por colectivos de artistas caleños junto a organizaciones sociales, la Comisión de la Verdad y ACDI/VOCA, sellaron simbólicamente un acuerdo por la convivencia, la reconciliación y no repetición de acciones violentas en su comunidad. Otros murales como los de Buenaventura, las veredas en San Carlos y diversos lugares que han permitido construir un recorrido turístico de memoria y reconciliación de comunidades resilientes que a pesar de los embates, resurgen para reconstruir sus territorios como espacios protectores, libres de violencia y como escenarios de encuentro y paz.

Conoce los distintos murales que construyen este recorrido de memoria histórica, haciendo clic aquí.