Luz, lideresa en salud para las comunidades étnicas del Valle del Cauca

Foto: OIM Colombia

Hablar con Luz Vianey Osorio es una experiencia alegre, con muchas risas y aprendizaje, una experiencia que puede perdurar por horas, pues a través de su amabilidad, efusividad y cariño, quien la escucha se siente acogido. Su voz, emocional y sincera que aún atesora un poco del acento de su región, la del pacífico nariñense, puede transportarte a su amada Bocas de Satinga, municipio de Nariño. Allí hace 35 años, Luz sembró los sueños y añoranzas, que hoy está cosechando a través de su labor con hombres y mujeres víctimas de conflicto armado en poblaciones étnicas y rurales en el Valle del Cauca.

Y es que la infancia de Luz fue muy alegre y, sobre todo, muy viajera, pues, aunque se mantenía en el mismo territorio, debido a la labor de su madre, debían vivir por temporadas en diversas veredas y corregimientos de toda la zona. Esto también le trajo nuevos retos, pues al ser la  mayor de los 4 hermanos, asumió desde muy joven diversos cuidados del hogar y de sus seres queridos, lo que empezó a despertar en ella un don de servicio y motivación por ayudar a sus allegados.

Después de muchos años de estar en medio del fuego cruzado, de cumplir toques de queda, de conocer lo que significaba la palabra “vacuna” (monto cobrado a los negocios por los grupos armados para fines que justificaban en seguridad) y de entregar sus propios animales y producción para consumo de los grupos armados, la familia de Luz tuvo que migrar e iniciar de cero en Cali. Un inicio que definitivamente transformaría sus vidas.

Hoy en día, el camino de vida de esta mujer afrodescendiente ha tomado un rumbo protagónico en las poblaciones rurales del Pacífico. Como técnica en salud, Luz Vianey se ha enfocado en trabajar con comunidades étnicas víctimas de conflicto armado en la región, y lidera dentro de la Secretaría de Salud de Cali, diversas actividades y proyectos que permiten la reivindicación de las vidas, actividades sociales – familiares y procesos  colectivos para el desarrollo de estas personas.

De igual forma, con el propósito de seguir cumpliendo diversas metas de incidencia en el sector salud, Luz estudia ahora un pregrado en trabajo social, el cual asegura le va a permitir enfocar mucho más su labor con víctimas de conflicto armado en las poblaciones étnicas.

Para Luz Vianey el haber logrado entrar a trabajar a una entidad de gobierno local sin tener experiencia es un logro profesional que la ha marcado, pues el que diversas personas hubiesen creído en ella, en su historia, sus capacidades, fue para ella todo un triunfo. Frente a esto, piensa que «eso es a lo que realmente las empresas e instituciones le deben apostar, el poder contratar mujeres – sobre todo de poblaciones o territorios étnicos- sin enfatizar no tanto en la experiencia, sino en las habilidades, saberes y aprendizajes que se van adquiriendo en el camino». 

En este caminar, el reconocimiento de su labor por parte de las comunidades étnicas y sobre todo los consejos comunitarios ha sido muy importante para ella, pues en el marco de conmemoraciones como el Día de la Mujer Afrolatinoamericana, Afrocaribeña y de la Diáspora, ha recibido premios y agradecimientos comunitarios por su trabajo desde el sector salud que la han marcado y la han impulsado a seguir trabajando por y desde estas poblaciones.

Otro de los logros más significativos en su labor profesional fue haberse unido con sus compañeras Paula Orejuela y Fernanda Afanador para liderar un proyecto de creación de perfiles laborales acordes a las realidades, cualidades y conocimientos de las mujeres afrodescendientes que migran de diversos territorios del Pacífico a Cali, pues “es necesario que los perfiles de empresas no sean diseñados para quienes tengan un diploma, porque esto sesga y destina a las mujeres afrodescendientes a seguir trabajando en oficios varios o en restaurantes, cuando su experiencia y capacidad es mucho más grande”, asegura Luz. 

Cabe destacar que este fue el proyecto con el cual se graduó del diplomado Perspectiva de género y enfoque étnico – racial, el cual fue impulsado y desarrollado por el Programa Inclusión para la Paz (IPA) de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), implementado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en alianza con la Alcaldía de Cali a través de la Subsecretaría de Género, una iniciativa que le ha permitido fortalecerse no solo como profesional en salud, sino también como referente étnica dentro de entidades de gobierno, logrando impulsar el reconocimiento de la diversidad étnica y de género. 

Amplía esta nota del Programa de Inclusión para la Paz en OIM Colombia.