La salud se viste de naranja para promover el bienestar de las mujeres y niñas

Foto: OIM Colombia

Tras las medidas de aislamiento obligatorio implementadas por las autoridades nacionales y locales como estrategias de control de la pandemia por el COVID-19, se manifestó un inquietante incremento de los riesgos de violencia al interior de los hogares debido a que el confinamiento aumenta las tensiones y hace que las víctimas – en su mayoría mujeres y niñas-, deban convivir con su agresor a tiempo completo. De hecho, en Colombia, según el informe Forensis 2018 del Instituto Nacional de Medicina Legal, en promedio tres mujeres son asesinadas cada día, y una de ellas en su vivienda.  

Por otro lado, según el más reciente informe del Observatorio Colombiano de las Mujeres de la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer, durante el aislamiento preventivo declarado por el Gobierno nacional, las llamadas a la Línea 155 para la orientación a mujeres víctimas de violencia pasaron de 9.381 en 2019, a 19.532 en 2020. Además, según este informe, el 75,51 % de contacto a esta línea fue para reportar casos de violencia intrafamiliar. 

Ante el impacto del aumento de los riesgos de violencias contra las mujeres y niñas durante la emergencia sanitaria generada por COVID-19, los equipos territoriales de salud del Programa de Estabilización Comunitaria (CSA) de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en Cartagena, Cali y Santa Marta han desarrollado actividades de Información, Educación y Comunicación (IEC), alrededor de los 16 días de activismo contra la violencia de género. 

En línea con el objetivos número tres, cinco y diez de desarrollo sostenible, y la segunda prioridad estratégica del Plan de Respuesta y Preparación Global de la OIM frente al COVID-19 – para promover la comunicación participativa y el desarrollo de capacidades comunitarias en temas relacionados con la salud-, estas actividades promueven acciones de prevención y tolerancia cero hacia la violencia basada en género, y apoyan la coordinación entre las autoridades sanitarias y las Redes Comunitarias de Salud (RCS), para fortalecer la atención integral de salud, el bienestar y la calidad de vida de las mujeres y las niñas en medio de la pandemia. 

Pinta tu mundo de naranja
En Santa Marta (Magdalena), niñas y niños que hacen parte de la Red Comunitaria de Salud (RCS) Tejiendo Fronteras – conformada por 33 líderes y lideresas nacionales venezolanos, colombianos retornados y personas de comunidad de acogida-, elaboraron un mural conmemorativo en el marco del día de la eliminación de la violencia contra la mujer, en el barrio Altos de Simón Bolívar. 

Esta iniciativa surge como parte de las estrategias IEC lideradas por la red comunitaria- con apoyo del equipo territorial de salud de la OIM en Santa Marta-, en donde a través de talleres presenciales y virtuales, las niñas y los niños realizaron actividades lúdicas entorno a la promoción de hábitos saludables basados en la solidaridad y el respeto, para generar conciencia colectiva y construir una vida libre de violencia a través de expresiones artísticas.

El arte contribuye al desarrollo de habilidades significativas para la convivencia y el respeto. Y, como la pintura es una expresión que permanece en el tiempo, las niñas y niños pintaron a la ciudad de Santa Marta rodeada con mariposas de color naranja, como símbolos de compromiso para concientizar y detener las violencias de género en sus propios barrios y hogares” – Adaluz Ballestas, realizadora de la propuesta audiovisual del mural conmemorativo.

Por otro lado, el equipo territorial de salud ha liderado actividades educativas de diálogo e información con los líderes y lideresas de la Red Tejiendo Fronteras y la comunidad general, sobre los diferentes tipos de violencia basada en género (física, sexual o sicológica) y sobre la importancia de llevar a cabo medidas preventivas, en torno a la promoción del cuidado de la salud mental de las personas y de las comunidades para la convivencia ciudadana.  

La construcción de este mural conmemorativo contó con el apoyo de la ‘Casa del Arte Adaluz Ballestas’ y la Fundación Cultural ‘Sembradores de sueños’, quienes trabajaron de la mano con el equipo territorial de salud de Santa Marta de la OIM, para plasmar esta idea visual que tuvieron las niñas y los niños al imaginar una sociedad libre de violencia.

Por: Migración y Salud (M&S) – OIM Colombia