En Colombia los alimentos son símbolo de confianza, reconciliación y sostenibilidad para las comunidades

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En Colombia la siembra y transformación de productos es sin duda uno de los principales sustentos de la economía de cientos de familias del país; por esa razón, apostar al agro y a la producción nacional aporta al crecimiento de las comunidades rurales. Siendo fiel a esto el Programa de Alianzas para la Reconciliación de USAID y ACDI/VOCA, ha apoyado estos procesos de encadenamiento productivo y economía circular cubriendo desde la formación psicosocial hasta la productiva.

Con esto y descubriendo las capacidades de las comunidades a la hora de enfrentar los obstáculos y encontrar un apoyo económico para sus familias, en algunas partes del país le apuestan al campo para generar nuevas oportunidades como es el caso de la miel de Santa Marta, el queso en Mesetas (Meta), el café de Vista Hermosa y el maracuyá del municipio Mesetas. Todos estos productos son símbolos de comunidades que creen, confían y #SonPARteDeLaSolución desde el cultivo o transformación de diferentes productos de la canasta familiar.

Este es el caso de la comunidad víctima del conflicto armado que da vida a la miel artesanal, la cual está ubicada en Ciénaga y Sierra Nevada en el cinturón cafetero de los corregimientos Chiveria Palmero, San Pedro y San Javier donde una estas familias le han apostado a la apicultura que han funcionado como el apoyo económico para quienes viven en este sector del Magdalena.

Además de este trabajo productivo, también fueron apoyados por el Programa de Alianzas para la Reconciliación de USAID y ACDI/VOCA con el taller Decido Ser, en el cual la comunidad tuvo un espacio donde expresaron sus historias, se reconciliaron e iniciaron su proceso para confiar en el otro con el fin de crear redes de apoyo que han fortalecido sus alianzas y lazos entre la comunidad.

En Mesetas, Meta, las segundas oportunidades de familia víctimas del conflicto armado se simbolizan a través del cultivo del maracuyá, el cual nació con el fin de suplir las necesidades básicas de la canasta familiar de las personas vinculadas a la asociación Passion Fruit Agroexport.

Esta asociación es liderada por mujeres que le han apostado a un nuevo futuro para sus familias lo cual, asegura Imelda Aceldas: ‘’Nos enseñó a hacer agroempresa en la que puedo decir me siento más fortalecida, con más autoestima, empoderada en mí mi rol como mujer rural y he aportado a la sociedad aportando  mi granito de arena en la construcción de la paz y la reconciliación’’.

Por otro lado en Guapaya, media, alta y baja ubicadas en Vista Hermosa, Meta, con el fin de crear una asociación que cambiará el destino de las futuras generaciones por medio del agro a través, del cultivo de café, nació la Asociación de Agricultores del Sector Guapaya – Asoagroguapaya que cambió los cultivos ilícitos por un productos que ese emblema nacional y que representó una oportunidad de fortalecer las relaciones familiares en la comunidad además de mejorar las oportunidades económicas de las misma.

Gracias a esto se creó la primera tienda de café en la que se han producido diferentes transformaciones de esta semilla. El Programa de Alianzas para la Reconciliación de USAID y ACDI/VOCA apoyó el proceso de fortalecimiento económico, intelectual y emocional de esta comunidad además de dar las herramientas a la misma, con el fin de dar vida a la tienda del café que ha abierto sus oportunidades de comercialización.

‘’Apostarle al agro es una de las mejores decisiones ya que es una manera de garantizar la estabilidad económica y emocional de las comunidades, evitando las preocupaciones por problemas legales o relacionados al conflicto con sus familias e integrantes de la comunidad, esto permite lograr una actividad llena de valores y estabilidad económica’’, dijo Lilian Piedad Pérez Secretaria de Asoagroguapaya.

Para finalizar la Asociación Damas Leche  – ASODALE en Mesetas, Meta, es una asociación de mujeres que a través del ordeño y transformación de la leche en queso campesino o doble crema, ha tenido la oportunidad de fortalecer su comunidad a través del trabajo en equipo y cambiar el pensamiento no solo de las mujeres sino de sus familias, frente a la importancia del empoderamiento de la mujer rural y el apoyo que ella debe recibir por parte de la misma.

‘’El empoderamiento para nosotras fue que cambiamos ese pensamiento relacionado a que si debíamos salir a una reunión o labor, antes era nuestra obligación asegurar que las tareas del hogar fuesen completadas para evitar discusiones en el hogar, por otro en el que somos un equipo de apoyo y si no es posible que yo vaya mi esposo va en mi lugar como sistema de soporte’’  María Janeth Reina, Representante Legal de  La Asociación Damas Leche – ASODALE.

Para la asociación estas oportunidades permitirán la inauguración de su primer planta de producción, en la cual gracias al Programa de Alianzas para la Reconciliación de USAID y ACDI/VOCA recibieron máquinas de ordeño, además de una guía psicosocial, que permitió a la comunidad unirse y además confiar de nuevo a través del empoderamiento, el diálogo y el respeto.